Compartir

Las mediciones realizadas por el proyecto SOHO han permitido registrar los sonidos del sol de tal forma que todos puedan escucharlos.

Es solo una vibración diluida, una interferencia molesta, una cinta mal grabada o un intento interminable de sintonizar una radio cuando no hay señal. Así es como podría sonar la estrella real. Nada celestial ni eterno ni bello, pero claro que mueve curiosidad.

Los sonidos del sol son solo uno de los descubrimientos de la Proyecto SOHO , una colaboración entre la NASA y la ESA para estudiar la estructura interna del cuerpo celeste que pesa la tierra. Fue lanzado en 1995 cuando se lanzó la nave espacial para monitorear de cerca el sol.

El barco SOHO siempre permanece entre el sol y la tierra. Rodea el primero sin separarse del segundo. Los objetivos de la misión son determinar la estructura y dinámica interna del sol. Además, existe la voluntad de saber por qué existe la corona solar y cómo alcanza temperaturas de un millón de grados. El misterio del viento solar, dónde se genera y cómo gana velocidad es otro de los objetivos.

Están estudiados para todo esto ondas sísmicas que surgen fuera del sol. Este tipo de vibraciones se estudian en busca de pistas que nos permitan conocer más sobre la estrella del sistema solar.

Un récord que abarca más de dos décadas

El proyecto SOHO ha estado recopilando datos sobre el sol durante más de 20 años. Durante este tiempo, se comprendió mejor la complejidad de la estrella. Pero también hay más información sobre cómo se ven sus capas e interiores.

Además, los científicos del programa registró las vibraciones provenientes del sol. Con estos datos sobre el movimiento de la atmósfera solar, los científicos del Laboratorio de Física Experimental WW Hansen de la Universidad de Stanford, han producido un tono asociado.

Para ello, los científicos ajustaron las ondas que les interesaban entre toda la información registrada. Se han eliminado los efectos del movimiento de buques, así como otros relacionados con el uso de instrumentos. Al final se logró un tono claro. Pero fue necesario llenarlo de información en algunos lugares. Una vez que se completó la reconstrucción, el audio solo tuvo que intensificarse hasta que fuera audible para el oído humano. Y así suena el sol.

Imágenes: NASA

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here