Comprender la demencia en perros

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La gente a menudo piensa en la demencia como una condición humana, pero es algo que los perros también pueden sufrir. Más perros que nunca están siendo diagnosticados con demencia, también conocida como síndrome de disfunción cognitiva canina. Gracias a los avances en medicina veterinaria, los perros viven más tiempo. Se estima que el 25 por ciento de los perros mayores de 10 años mostrarán algún signo de demencia, y es más común en perros de tamaño mediano o grande que en perros más pequeños.

Signos de demencia canina

Puede ser difícil detectar los signos de demencia en los perros, ya que no pierden las llaves ni olvidan su propia fecha de nacimiento como lo hacen los humanos. El mayor signo de demencia canina es la confusión y la desorientación. Otros síntomas que debe tener en cuenta en su perro incluyen patrones de sueño inusuales, menor interacción con miembros de la familia u otras mascotas, ladridos sin motivo o en exceso, no saludarlo en la puerta, volverse menos activo, tener accidentes en el hogar, ansiedad y malestar general. cambios de comportamiento.

A menudo es difícil para un veterinario diagnosticar la demencia canina porque los síntomas son similares a los de muchas otras condiciones. Esto puede incluir pérdida de la audición, enfermedad renal, pérdida de la visión, artritis, diabetes, cáncer, incontinencia y muchos otros problemas de salud. Por ejemplo, los accidentes en el hogar pueden ser el resultado de la demencia, pero también son un signo de diabetes y problemas renales. Del mismo modo, la falta de interés por caminar puede indicar demencia, pero también podría deberse a que tu perro sufre de artritis y dolor en las articulaciones. Si cree que su perro muestra signos de demencia, es importante que haga una cita con su veterinario lo antes posible. El veterinario deberá realizar un examen físico completo para descartar otros posibles problemas antes de diagnosticar la demencia.

¿Existen medicamentos para la demencia canina?

Cuando a su perro se le diagnostica demencia, lo primero que piensa la mayoría de la gente es si hay algo que pueda ayudar a su perro. En algunos casos, los veterinarios recetarán un medicamento llamado Anipryl, también conocido como clorhidrato de selegilina. Esto ayuda con los síntomas asociados con el síndrome de disfunción cognitiva canina. También hay algunos suplementos que su veterinario puede recomendarle a su perro para apoyar su salud cerebral. Estos pueden incluir Senilife y S-adenosil-L-metionina. Estos contienen una combinación de ingredientes que respaldan la salud del cerebro, como la vitamina E, el ginkgo biloba y el estabilizador de membrana de fosfolípidos. También hay alimentos para perros que contienen ingredientes que favorecen la salud del cerebro. Algunos se venden directamente en las tiendas de mascotas, mientras que otros requieren una receta de su veterinario.

¿Ayuda el ejercicio?

La medicación no es la única forma de ayudar a un perro con demencia. Una de las formas más sencillas de ayudarlos es mejorando la función cognitiva de tu perro a través del ejercicio, y es completamente gratis. Según los estudios, el ejercicio tiene un efecto positivo en el cerebro de perros y humanos, por lo que hacer ejercicio juntos es beneficioso para ambos. La evidencia de los estudios ha demostrado que el aumento de la actividad física fortalece el cerebro. Esto, a su vez, compensará algunos de los efectos del envejecimiento. Incluso una actividad sencilla como Una caminata rápida, por ejemplo, beneficiará la salud de su perro. Caminar aumenta el flujo sanguíneo y esto envía glucosa y oxígeno al tejido cerebral del perro. Debido a que esta es una actividad de bajo impacto, todo el oxígeno y la glucosa se dirigen al cerebro y no a los músculos, como es el caso de las actividades de alto impacto.

Los beneficios del ejercicio aumentan cuando realiza cambios regulares que estimulan el cerebro del perro. Debes tratar de visitar nuevas áreas con diferentes ambientes para tus paseos. Así que puedes caminar por la calle hasta la casa de un amigo un día y visitar el parque local otro día. Si vives cerca de un bosque o una playa, trata de incorporarlos a tu rutina ya que ofrecen un ambiente diferente. Otras formas en que puede cambiar los paseos de su perro son presentándolos en nuevos entornos sociales donde pueden conocer nuevas personas y otros perros, y dándoles tiempo para detenerse y olfatear cosas nuevas.

¿Qué pasa con el juego interactivo?

La investigación ha demostrado que el juego interactivo puede ayudar a prevenir la demencia en los perros de la misma manera que se instruye a los humanos para que mantengan sus cerebros activos al desafiarse mentalmente a sí mismos. También puede ayudar en perros que ya han sido diagnosticados con demencia. Las actividades recomendadas incluyen deportes caninos de bajo impacto, como B. Estilo libre canino de trabajo de la nariz. Trate de enseñarle nuevos trucos a su perro, dele juguetes nuevos o juegue juegos de pelota con él.

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