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Fue en la década de 1980 cuando una colaboración entre la academia y el sector privado revolucionaría por completo la forma en que tratamos a los pacientes afectados por la gripe. En 1989, la investigación del científico Mark von Itzstein de la Universidad de Monash y la empresa de biotecnología australiana Biota dio sus frutos. Zanamivir (comercializado como Relenza). Posteriormente, este fármaco se autorizó a Glaxo (actualmente conocido como GlaxoSmithKline).

Relenza es uno de los mejores ejemplos para conocer las formas modernas de descubrir nuevas drogas (diseño inteligente de fármacos). Tradicionalmente, la industria farmacéutica realizaba cientos de miles de ensayos y errores que consumían mucho tiempo y eran costosos. Sin embargo, a fines de la década de 1980, se conocía la estructura de la neuraminidasa (una proteína que es parte del virus de la influenza y permite la fusión de células virales y humanas), que es fundamental para el proceso de infección viral. Así que los investigadores australianos decidieron abordar el descubrimiento de los inhibidores del virus intentando bloquear la neuraminidasa. Si se pudiera bloquear esta proteína, se podría detener la infección del virus de la influenza y, por lo tanto, se podría obtener un fármaco muy eficaz.

Relenza fue la primera droga descubierta a través de la iniciativa CAAD ((Descubrimiento de fármacos asistido por computadora). Nuevos avances en robótica de los noventa gracias al desarrollo de técnicas HTS ((Proyección de alto impacto), hizo posible descubrir drogas más rápidamente. Pero lo mejor estaba aún por llegar.

El desarrollo de Computación en la nube iría revolucionarsin duda el sector de salud. Este nuevo modelo permitió ahorros de costos significativos ya que solo se requerían una computadora y una conexión a la red. Al mismo tiempo, garantiza flexibilidad, ya que los usuarios no se ven obligados a comprar software extremadamente complejo y costoso para realizar sus experimentos de forma virtual. Los investigadores pueden Utilice 1000 CPU durante una hora por el mismo precio que cuesta ejecutar 10 CPU durante 100 horas.

Actualmente, la industria alquila lo que necesita, cuándo y cómo. Tal es el caso de una empresa farmacéutica, la que proyección virtual de una biblioteca de más de 21 millones de compuestos químicos. Este análisis, que habría costado varios años y millones de dólares, había sido mucho más rápido y eficiente con la computación en la nube: tomó tres horas y costó $ 15,000.

Cloud computing: una gran iniciativa para el sector farmacéutico

El proyecto es un ejemplo de colaboración en la nube Nubes contra enfermedades. Es iniciativaMicrosoft Research Connections y Molplex, realizados por la Universidad de Newcastle, han permitido realizar pruebas preclínicas virtuales de más de diez mil productos.

Gracias a la velocidad de los experimentos en la nube, se han predicho más de 750.000 posibles relaciones biológicas entre fármacos y sus objetivos (similar a Relenza contra la neuraminidasa del virus de la influenza). Una validación muy refinada, que también se desarrolló gracias a las computadoras, permitió reducir el número de posibilidades a 23.000 modelos. La velocidad y la flexibilidad que permite la computación en la nube es sin duda un gran atractivo para el sector farmacéutico.

Nuevas formas de ciencia de acceso abierto

El sector académico también se beneficia de los beneficios de la computación en la nube. ¿Qué pasaría con los resultados científicos si pudiéramos conseguir medicamentos más baratos, más rápidos y más flexibles con este nuevo modelo informático?

De hecho, la ciencia del acceso abierto es más que una moda: se ha mantenido. Y la computación en la nube puede favorecer este sistema de investigación, ya que también permite búsquedas más rápidas y eficientes de resultados científicos.

Finales de 2011 IBM desarrolló una base de datos que filtraba los resultados de más de doce millones de patentes y veinte millones de publicaciones indexadas en MedLine. Este gigantesco archivo de productos químicos fue un gran paso en el descubrimiento de nuevos fármacos o fármacos Descubrimiento de medicamento.

Esta iniciativa en la nube se conoce como SIPP (IBM Strategic IP Insight Platform) y recopila las propiedades más importantes y actuales de los compuestos químicos de interés farmacológico. El proyecto fue donado a gratis NIH (Institutos Nacionales de Salud) de los Estados Unidos con el objetivo de acelerar el descubrimiento de fármacos.

Por tanto, la computación en la nube puede mejorar todo el desarrollo del descubrimiento de fármacos, desde la investigación básica en universidades y centros de investigación y desarrollo hasta la investigación aplicada en empresas farmacéuticas. Sin duda, nuestra salud se beneficiará de estos avances en tecnología de la información.

Imagen | Flickr

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