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Los científicos del MIT publican en Nature Neuroscience el uso de la optogenética para el control no invasivo del cerebro de modelos animales.

La Unión Europea Hace un año se publicó la resolución de las subvenciones “Proof of Concept”, reconociendo estas iniciativas científicas con un claro potencial de innovación. De los 60 proyectos seleccionados, algunos de los trabajos eran de origen español y tenían un objetivo común: llevar las aplicaciones de estos estudios al mercado lo antes posible.

Uno de los proyectos premiados fue el del Dr. Pau Gorostiza del Instituto de Bioingeniería de Cataluña. Su grupo trabaja en el campo Oftofarmacología, una disciplina que tiene como objetivo curar mediante el uso de la luz. El uso de rayos puede alterar la expresión de algunos genes o el comportamiento de determinadas moléculas en el organismo, como demostraría un experimento realizado en ratones hace unos meses.

La optofarmacología, a su vez, se basa en el campo de la Optogenética, según la reconocida revista como “Tecnología del año 2010” Métodos naturalesPor su potente multidisciplinariedad y la multitud de usos que ofrece. En el futuro puede que no solo sea posible curar con luz, sino que también podremos, por ejemplo, intervenir en el aire. cerebro no invasivo.

Esto ha sido investigado por el CON después de un estudio reciente que demuestra el potencial de la optogenética. Tus resultados, publicados en Neurociencias naturalesSugieren que a partir de ahora ya no será necesario implantar una luz en el cerebro para controlar la actividad de las neuronas.

Gracias a su proyecto, han logrado desarrollar una molécula que puede silenciar o desconectar las células nerviosas desde una posición fuera del cerebro. Aunque estos resultados parecen más cercanos a la ciencia ficciónLo cierto es que el nuevo enfoque en optogenética podría permitirnos en el futuro utilizar este tipo de moléculas en el tratamiento de la epilepsia y otras enfermedades neurodegenerativas.

Las neuronas “silenciadas” deben haber sido modificadas genéticamente de antemano para poder expresar las proteínas mencionadas. opsinasfotosensible. De esta forma, tenemos auténticos “interruptores moleculares” en las células nerviosas del cerebro, que se pueden encender o apagar en función de los rayos de luz que emitimos.

Las moléculas que utilizan se desarrollaron a partir de otras estructuras que se encuentran en la naturaleza, por ejemplo, de Haloarcula marismortui o Haloarcula vallismortis. Ed Boyden explica: “El proyecto muestra lo importante que es diversidad genómica encontrada en la naturalezay que se puede utilizar en biología y neurociencia ”. La opsina recién encontrada podría usarse para controlar de manera no invasiva los cerebros de los ratones, modelos animales utilizados en este experimento.

Continúa la investigación. Quizás en los próximos años, no solo seremos capaces de curarnos con rayos de luz, sino que también tendremos nuevas interfaces cerebro-computadora o prótesis que se ajustan y mejoran con la luz. Sin duda, la optogenética está llamada a cambiar la sociedad.

Imágenes CON, Josch13 (Pixabay), Investigación del laboratorio de Carleton

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