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La clave es tener un sitio web con una experiencia digna, objetivos claros y medibles, y luego aplicar herramientas que lo hagan más personal y relevante para el visitante. La medición ha llegado al marketing … ¡al menos al marketing digital!

Cuando le preguntamos a un minorista en línea si quiere mejorar sus ventas en un 100%, la respuesta es clara. El regreso es obvio. Luego ¿Cómo lo hacemos?

Hoy el mundo digital es complejo. Hay mucho trabajo detrás de la aparente simplicidad de la web, muchas tecnologías que nacieron para hacer que “el canal digital sea un éxito”: analítica, Web 2.0, facilidad de uso, búsqueda, accesibilidad y muchas otras “… capacidad” .

¿Es cada uno de ellos la respuesta? ¿Todos ellos? Todos ellos tienen una cosa en común: Recibir información, medir y este conocimiento se traduce en una experiencia personalizada y relevante para el visitante.

Y aquí es donde entra en juego una nueva forma de probar nuevas experiencias y medir resultados para que por primera vez se desbloquee todo el potencial del mundo digital para hacerlo rápido, fácil y con resultados de medición.

Entonces, la respuesta es combinar buenas ideas comerciales y de marketing con excelentes herramientas de optimización como las de “Prueba multivariante avanzada”.

Hasta ahora, el sentido común se ha utilizado como herramienta para probar una nueva campaña, producto, etc. online, similar a lo que es en el mundo tradicional. El proceso de evaluación de los resultados tomó meses, con tasas de mejora que rara vez superan el 20%. Este es el ejemplo de uno de los principales minoristas del Reino Unido que ha mejorado su proceso de registro en línea en no menos del 50%, pero después de casi un año de trabajo.

“El miedo a estropear lo que funciona”: La dificultad manual provocó otro factor no menos importante: el miedo al cambio, a saltar sin paracaídas. Una empresa de viajes en línea nos dijo: “Sé que mi sitio web se puede mejorar, pero dado el volumen de mis ventas en línea, no me atrevo a tocar nada”. Cada vez más nos encontramos con este tipo de actitud que “paraliza” el desarrollo de los canales online.

Aceleremos este proceso de optimización, sabiendo que estamos midiendo y reduciendo el riesgo. Busquemos el paracaídas adecuado.

Puede haber muchas ideas que se puedan probar a través de un proceso online y esto requiere la participación de diferentes áreas de la organización (producto, ventas, marketing, …): el tipo de mensaje (más emocional, más vendedor), extensión de Los textos, la ubicación y el tipo de motivos, los diferentes precios, la inclusión -o no- de las ofertas adicionales … Tan pronto como tenemos las alternativas importantes para probar, entra en juego la “magia” de una prueba multivariante extendida. tocar.

Existen diferentes tecnologías que permiten “publicar” simultáneamente diferentes combinaciones (cientos) de páginas con las distintas opciones de banners, logos, imágenes, posibilidades de navegación que queremos probar. De esta forma, cada visitante ve un sitio web ligeramente diferente al otro y en unas semanas podemos estar seguros de qué combinación de páginas es la óptima.

Y eso no es todo. No todos los visitantes son iguales y “Personalización” y “Relevancia” Estos son los conceptos de moda que convierten el mundo online en un escenario que se puede personalizar para cada visitante. Pues bien, este tipo de “test multivariante” nos permite identificar cuál es el mejor escenario para cada “tipo” de cliente. Dependiendo de la ubicación geográfica, la frecuencia de la visita (o quienes nos visitan por primera vez) o el tipo de producto que han comprado o quieren comprar (valor del cliente o prospecto). La experiencia puede ser diferente ya que el contexto del visitante es diferente.

Esta forma de trabajar produce resultados que duplican e incluso triplican la efectividad del sitio web en muchas ocasiones.

Más allá de la efectividad incluso en ratios de conversión, es muy interesante el valor que aporta la información a la empresa: Las recomendaciones “ganadoras” pueden desafiar ideas que antes estaban muy extendidas en la organización. Entre otras cosas, echemos un vistazo a algunas de las conclusiones de un proceso reciente para optimizar las compras online en Telco:

  • Se demostró que la agresividad comercial (heredada del call center) no era aplicable en el proceso de compra online. El “¡Cómpralo ahora!” Disuadió a los visitantes de afirmar “ver más”, lo que llevó al usuario a navegar al siguiente paso, analizar la información y, finalmente, comprar.
  • Se ha demostrado que el exceso de productos reduce el poder de decisión. Es mejor proponer unos productos “sugeridos” para orientar la compra que “mostrar” el extenso catálogo que asusta al potencial comprador.
  • Se demostró que el usuario que venía directamente de los buscadores no podía tomar la decisión de compra con la escasa información del producto, frente a una mayor efectividad de los visitantes más frecuentes del sitio web o de quienes lo navegaban anteriormente.
  • Se confirmó que la exclusividad en línea ayuda: el texto “Compre en línea” fue muy efectivo, incluso en los casos en que no existía una ventaja en línea muy diferente detrás de él.

Son solo ejemplos. Sin embargo, gracias a esta forma de trabajar, podemos decir que el marketing digital finalmente está obteniendo resultados en menos tiempo. Y el resultado es un usuario más feliz que encuentra el contenido más relevante adaptado a sus necesidades.

Puedes encontrar más ideas en Tengo el factor R.

Imagen | jgoge

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