Compartir
Engin_Akyurt / Pixabay

Si echamos la vista atrás, comprobamos que las mujeres han logrado mucho en un periodo corto de tiempo histórico. Se han incorporado al mercado laboral y, aún con desigualdades evidentes, ostentan cargos que hasta hace poco sólo pertenecían a los hombres en los países occidentales.

Participan activamente de la vida social y poseen deberes y derechos homólogos a los del sexo opuesto. Ahora bien, si hablamos de igualdad en la salud, entonces surgen las inequidades.

Más roles, más enfermedades crónicas

Mujer
Mujer

Viven más, de media 84,3 años frente a los 78,2 de esperanza de vida masculina, pero peor. Los últimos años de vida perecen marcados por las enfermedades crónicas.

Enfermedades como la depresión y la artrosis se ceban más con las mujeres y también se comprueba un aumento de la prevalencia de patologías coronarias.

Pórque pasa eso?

La pregunta inevitable es ¿por qué? La respuesta la encontramos en el reparto inequitativo de tareas domésticas y cuidado de familiares dependientes. Es decir, en la sobrecarga de roles que hace que las mujeres no tengan tiempo para el cuidado de sí mismas y de su salud.

La mujer trabaja fuera, pero también se hace cargo de la mayor parte de las tareas domésticas, el cuidado de los hijos y de los familiares enfermos. Así, por citar algún dato, nueve de cada diez excedencias para cuidar familiares dependientes las solicitan las mujeres.

Mujer
Mujer

Otra cifra, en el 74% de los hogares españoles es la mujer quien se hace cargo de las tareas de la casa, y quienes dedican más de tres horas de media más que ellos.

Por eso, podemos decir que se ha logrado mucho en las últimas décadas en la incorporación de la mujer a un mundo que antes era masculino por excelencia, pero falta un paso muy importante: la igualdad en la salud. Y esa igualdad pasa por un reparto equitativo de los roles, también en el hogar.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here