Compartir

La Ingeniería de tejidos Es parte fundamental de lo que se conoce como medicina regenerativa. Aunque gran parte del trabajo se encuentra todavía en fase de investigación, lo cierto es que la primera aplicación clínica de esta disciplina, también conocida como bioingeniería, fue en los años ochenta.

En ese momento, el Dr. Bancos pícaros demostró por primera vez que el epitelio cutáneo (obtenido de cultivos in vitro) podría utilizarse en injertos realizados en animales de laboratorio. Este paso fue el primero en imaginar lo que vendría años después: cultivar células o tejidos en laboratorios y luego aplicarlos a pacientes que necesitaban “trasplantes” de áreas específicas de su cuerpo.

Con el famoso boom de Células madreParecía que la aplicación de esta nueva herramienta en biotecnología y medicina tendría resultados espectaculares. Aunque el desarrollo y la aplicación clínica no han sido tan rápidos como se esperaba originalmente, los primeros “injertos” de terapia celular siguen siendo muy prometedores para los pacientes y los profesionales sanitarios.

Hoy explicamos dos nuevos hallazgos del uso de células madre en la reparación del corazón. Es decir, saber utilizar parches celulares para “reparar” un órgano tan importante cuando ha sido dañado, como un infarto.

¿Qué son las células madre?

Las células madre, conocidas en inglés como células madre, son aquellas que conducen a células más especializadas y a capacidad de multiplicación indefinida (Es decir, presentan autorrenovación). Gracias a que podrían, en principio, ser una fuente inagotable para cada tipo de célula que podamos imaginar, siempre lo han sido gran promesa en medicina, por la posibilidad de que se utilizaran precisamente en medicina regenerativa.

De hecho, en 2008, los científicos canadienses del Centro McEwen de Medicina Regenerativa en Toronto lograron transferir células madre embrionarias a células musculares en un laboratorio, y estas últimas fueron increíblemente capaces de “reproducir” los latidos del corazón. como vemos en el siguiente video:

¿Podríamos entonces usar estas células madre como parche para reparar el corazón? Según los resultados de dos estudios diferentes, esta posibilidad estaría cada vez más cerca de la realidad.

La promesa de arreglar el corazón

La ingeniería de tejidos y la medicina regenerativa podrían ver una verdadera revolución en los próximos años, luego de que dos grupos de investigación diferentes lograran resultados prometedores que lograron utilizar células madre para obtener yesos para reparar el corazón.

Primeros científicos del Universidad de DukeEn los Estados Unidos, se les dieron parches tridimensionales hechos de células que forman parte del músculo cardíaco in vitro. El producto obtenido imitaría las funciones de los tejidos normales en un órgano como el corazón, por lo que los investigadores creen que reparar áreas dañadas en ese órgano, por ejemplo en el caso de que un paciente sufriera un infarto, podría ser una buena alternativa.

tu Resultados, publicados en la revista Biomaterials, han logrado abordar dos de los desafíos tradicionales de la terapia celular en la medicina regenerativa. Por un lado, el parche conduce la electricidad a un ritmo muy similar al ritmo natural del corazón. Por otro lado, también lograron contraerlo adecuadamente para que pudiera ser utilizado como “injerto” en un órgano dañado. La investigación anterior también había producido parches in vitro, pero no superó estas limitaciones iniciales.

El parche celular producido por Duke consistía en células madre embrionarias humanasy una vez cultivados en el laboratorio, pueden convertirse en cardiomiocitos cuando se les dan los “estímulos” y “señales” celulares apropiados. Además, no solo habían alcanzado su diferenciación sino también un nivel de madurez adecuado para que estuvieran operando con las capacidades eléctricas y mecánicas suficientes para ser utilizadas como trasplantes de células.

Segundo a trabajo publicado por investigadores de la Universidad de Colombia continuó generando parches para reparar el corazón. En un artículo publicado en PNAS, los científicos demostraron que los trasplantes no solo se pueden realizar a partir de células madre, sino que también se pueden utilizar in vivo.

Para ello, el equipo liderado por Gordana Vunjak-Novakovic utilizó una especie de “andamio” que se anclaba en el corazón a reparar, en el que se introducían las células madre, que luego se estimulaban para diferenciarse. Estas células pudieron crecer a partir de esta proteína “portadora” inicial y convertirse en cardiomiocitos.

Los parches construidos pudieron estimular el crecimiento y la regeneración del tejido dañado en el corazón, de modo que la arquitectura y las propiedades mecánicas de esta área del órgano permanecieron intactas. De esta manera, los parches de celda podrían usarse para “instruir” de alguna manera que el El corazón se reparará a sí mismo. De ahí que, en el desarrollo de la bioingeniería, serían las propias células madre las que dirigirían por sí mismas la curación de la zona dañada de este órgano, lo que sin duda es fascinante.

Los próximos dos pasos que darán los investigadores de Columbia se centrarán en mejorar estos parches celulares (principalmente en mejorar su capacidad de contraerse y su capacidad de vascularizar), así como en estudiar cómo los injertos de células implantados en un corazón in vivo pueden funcionar después de un ataque cardíaco. ataque.

Sin duda una buena noticia para eso. Medicina regenerativalo que nos acerca a la aplicación práctica de toda esta investigación en nuestro cuidado de la salud. Hoy, 33 años después de ese primer éxito en la terapia celular, la bioingeniería real está cada vez más cerca.

Imagen | Flickr

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here